miércoles, 22 de junio de 2011

EL CALOR TRAE A LA CAPITAL "LOS VERANOS DE LA VILLA"

Madrid da hoy mismo el pistoletazo de salida al festival 



Cartel del festival para este año
Desde hoy y hasta el 28 de agosto, este veterano certamen ofrece a todo el que quiera y visite la capital española durante estos meses, más de 200 conciertos, cine al aire libre, teatro, danza y mucha, mucha cultura.

Los actos traerán a la ciudad intérpretes de todos los estilos y lugares, que demostrarán todo su arte en los diferentes lugares acondicionados para ello. Este año, el certamen cuenta con la incorporación de dos importantes escenarios, el Auditorio y el Teatro de Conde Duque.

La inauguración del festival, se celebra en los Jardines de Sabatini, y viene a cargo de Diana Navarro, con el programa Embrujo de luna nueva, un ciclo de música española que incluye bolero, copla, flamenco, zarzuelas, óperas…
Templo de Debod, donde se celebran varios conciertos

Además de los Jardines de Sabatini, los madrileños, y no madrileños que visiten estos meses la ciudad, podrán disfrutar de este certamen en el espacio Puerta del Ángel, el Auditorio, el Matadero, el Teatro de Conde Duque, o espacios en la calle, como el Templo de Debod, la Plaza Mayor y la Plaza de Oriente.

Entre otros muchos, los artistas que pasarán este año por la capital española son Camilo y Tomatito, M Clan, Pablo Milanés, Ruben Blades… Desde Italia, Umberto Tozzi y Ludovico Einaudi. Y la presencia internacional viene de manos de Wynton Marsalis & The Jazz at Lincoln Centre Orchestra, Cassandra Wilson, Cyndi Lauper, Return to Forever IV, Blind Boys of Alabama…

Asimismo, la calle es uno de los puntos fuertes de este festival con el ciclo Musica para la puesta de sol, compuesto de conciertos de música clásica; Danzacalles; Músicas del Mundo; conciertos del Espacio Fringe. Y una de las citas más destacadas del ciclo es el Concierto del maestro Daniel Barenboim, dirigiendo a la Orquesta West- Eastern Divan, el 1 de agosto en la Plaza Mayor, donde interpretará la Sinfonía nº 10. Adagio, de Gustav Mahler, y la Sinfonía nº 5 C menor. Opus 76 de Beethoven.

El Teatro Español también acoge en su Sala una nueva edición de Poesía en concierto. El Fernán Gómez tendrá Danza de la Villa.

Buenas actuaciones y momentos muy especiales es de lo que podrán disfrutar los apasionados del arte y la cultura, no dudéis en pasaros por la capital madrileña durante el periodo estival.




lunes, 20 de junio de 2011

Fotografía latinoamericana en el Instituto Cervantes


Gracias al festival de PhotoEspaña 2011 el público podrá disfrutar de una crítica y extraordinaria exposición fotográfica en el Instituto Cervantes hasta el 11 de septiembre: Peso y levedad.

La muestra recoge la introspección y denuncia de 15 fotógrafos de diferentes países latinoamericanos, que bajo su mirada han inmortalizado rostros, cuerpos, situaciones, problemas, silencios y hechos, centrando toda su atención en fragmentos de realidades del centro y sur de América.

Este proyecto expositivo invita a reflexionar sobre la normalización de la violencia, la desigualdad y la fragilidad democrática. En definitiva, habla de aquello que ya no nos conmueve ni nos golpea en lo más profundo de nuestra conciencia por lo acostumbrados que estamos a recibir información de ese tipo por parte de los medios de comunicación. El reto está en llegar al espectador enseñándole una cruda realidad que no debería de ser común, y el trabajo de estos artistas así lo hace, removiendo nuestro interior.

      Miriam Meloni. Entierro de Luis asesinado en la villa 1.11.14
mientras iba a trabajar. Imagen cedida por PHE 2011



Los Anegados, título con el que Leo Ramirez presenta sus fotografías, muestra un acto desesperado de hombres que se encuentran encarcelados en Venezuela. Estos recurren a coserse los labios como medio de protección en contra de las bandas rivales que luchan por el control de los bloques penitenciarios y un efectivo tráfico de drogas dentro de la prisión. Con tan sólo cuatro imágenes crea una fuerte tensión en la persona que las observa y representa el peso de las graves situaciones que viven muchas personas en este país.


Leonardo Ramírez, Los Anegados. 2010.
Imagen cedida por PHE 2011

Juan Toro es otro artista que decide contar una historia real que sufren 75 personas a la semana en la ciudad de Caracas. No se trata de un número sino de individuos que son asesinados muchas veces por motivos desconocidos.
Las cifras hablan por sí solas: 100.000 familias han perdido a alguien en los últimos 12 años. Estos casos lejos de resolverse y tener un final medianamente justo, se pierden en el olvido. “Nadie se atreve a llorar dejen que ría el silencio”.

Ese territorio común, imaginado y bautizado como América Latina se reconoce en el entorno en el que se reflejan las mismas desigualdades que preocupan a nivel mundial. Debe de provocar una respuesta en nuestra sociedad el nuevo colonialismo que actualmente se da en esta región, al igual que la violencia que se fija en el continente sin ser un fenómeno exclusivo.

Levedad, inspira la mirada fotográfica de Mayerling García con El Crucero. Un lugar atrapado en el tiempo y las dificultades que la artista atraviesa a diario por la carretera Panamericana, al sur de Managua. La densa niebla lo filtra todo y transforma la experiencia en algo abstracto con fragmentos del recuerdo. Su obra pretende estimular al espectador para vislumbrar esos momentos livianos, llenos de libertad y de poesía que se comportan de una forma escurridiza entre los habitantes de la zona.

En una de las instantáneas una escalera invita a subir al cielo para encontrar la paz en medio de la tormenta que amenaza, otra retrata a una niña vestida con un tutú portando en su mano una flor. Inocencia, magia y madurez componen esta obra.


Mayerling García. De la serie El Crucero 2010.
Imagen cedida por PHE 2011


La exposición que baila entre el peso de los hechos y la levedad de las miradas, permite reconocer en todas y cada una de sus imágenes la urgencia universal de recuperar el sentido crítico de la resistencia y la utopía del humanismo.


                                                                                   Patricia González






viernes, 17 de junio de 2011

La Casa árabe: Debate sobre fotoperiodismo en Oriente Medio

 
El pasado jueves 8 de junio, la Casa Árabe de Madrid celebró, en el marco de PhotoEspaña 2011, un debate sobre fotoperiodismo en Oriente Medio. La mesa redonda reunió a tres reconocidos periodistas: Manoocher, Javier Bauluz y Geert Van Kesteren para intercambiar opiniones de la situación que atraviesa esta profesión en la actualidad. La tertulia estuvo presentada y mediada por Gema Martín Muñoz, directora general de La Casa Árabe.

El telón de fondo de la charla fueron las recientes revoluciones árabes, que trajeron como colación preguntas del tipo: ¿qué valor tiene hoy en día el trabajo del fotógrafo profesional que se desplaza en busca de imágenes sobre los últimos acontecimientos?, ¿la democratización de las nuevas tecnologías, que permite a blogueros y ciudadanos de a pie retratar hechos en tiempo real, ha modificado la profesión de fotoperiodista?, ¿estamos ante el fin de esta profesión, o sin embargo existen unas nuevas metas dentro de ella?.

Con la globalización y las nuevas tecnologías se está produciendo un cambio general en la profesión, eso es algo indudable, y una región clave en la que esto está quedando reflejado es Oriente Medio, donde se han ido acumulando conflictos durante más de 100 años.

El papel de las redes sociales como Twiter o Facebook está siendo muy importante, ya que se han convertido en instrumentos de comunicación empleados también para la movilización de masas.

A través de ellas, los fotógrafos consiguen un directo real, colgando imágenes y narración. De hecho, en ocasiones son los únicos medios que posibilitan dotar al ciudadano de información, un ejemplo es la revolución que se está viviendo en Siria.

Abrió el debate Manoocher Deghati, fotoperiodista iraní y jefe de fotografía para Oriente Medio de Associated Press en El Cairo. Deghati afirma que en este momento estamos viviendo un periodo de cambio muy importante y positivo, “la facilidad de acceso directo que hay ahora era un sueño cuando nosotros trabajábamos”, afirmó.

La consecuencia se refleja de manera directa en las revoluciones que están ocurriendo en ciudades como Egipto, Libia o Siria, “esto es el resultado de las nuevas tecnologías, de Internet, aunque no todo es positivo. También, existe el riesgo de que salga información falsa, ¿quién y cómo puede verificarse esta información?, y aquí es dónde reside el gran problema de este periodo de revolución de la información”, concluyó el fotoperiodista iraní.

Javier Bauluz, fotoperiodista y director del periódico online Periodismo Humano, es bastante crítico con los medios de comunicación y la situación actual de la profesión, “cuanta más tecnología y a coste más bajo, menos fotógrafos envían a los lugares de interés informativo. Los fotógrafos de ahora están cobrando menos de lo que cobrábamos nosotros hace 20 o 30 años”.

En cuanto a las presentes revoluciones, tanto en Oriente Medio, como en España con el 15-M, lo que ocurre es que hay un cabreo generalizado, llevado a cabo gracias a las redes sociales y su poder de convocatoria. “Pero los medios de comunicación no están actuando bien, el todo por la pasta se ha contagiado, y así no cumplen su función social”, reivindica Bauluz.

“El fotoperiodismo es un arte y una medida del nivel de democracia” dijo el fotoperiodista holandés Geert Van Kesteren, con gran reconocimiento por sus trabajos sobre Iraq y los refugiados iraquíes. Asimismo, argumenta que hay que depurar esta profesión y que no se debe enseñar sólo el horror y la muerte. “Lo que hay que hacer es cavar en lo más hondo, llegar al por qué, a lo que hay debajo, y contrastar las millones de interpretaciones, no sólo hay una verdad. Y la gente se da cuenta de este gran poder que tienen las imágenes y que deben estar sustentadas por el verdadero periodismo”, cerró en su ponencia el fotoperiodista holandés.

En definitiva, el fotoperiodismo se encuentra ante un nuevo desafío que afrontar, puesto que ha perdido el monopolio de la información que tenía hace años. Antes gozaba del protagonismo para mostrar realidades, pero lo que importa es que se muestren diferentes ángulos de la vida cotidiana de cada país y sociedad, estén o no viviendo una situación de conflicto. Cosa que muchas veces se ignora por el afán de que aparezca lo espectacular, LO QUE VENDE.

domingo, 12 de junio de 2011

La India en Madrid



Madrid fue India. La capital española, se llenó de color durante el fin de semana. Los días 3, 4 y 5 de junio el castizo barrio de Lavapiés acogió el cuarto Festival de Cultura India, Bollymadrid.

Un año más, los saris y el espíritu de Bollywood volvieron a las calles y plazas madrileñas. La cultura india ha estado presente gracias a la participación de artistas procedentes de España, Inglaterra, India y Bangladesh. También pudimos disfrutar de la gastronomía, música, moda, cine y maneras de vivir de este gigante asiático. ¡Toda una experiencia!

Dentro del programa, destacan actividades tan divertidas y entretenidas como mercados de artesanía, gastronómicos, talleres de danza, Henna, dibujo, folklore, proyecciones, y un largo etcétera que hicieron las delicias de todos los visitantes y participantes en estos tres días. Asimismo, numerosas ONG’s estuvieron presentes para dar a conocer los diferentes y numerosos proyectos que llevan a cabo en este país de grandes contrastes.

La organización de este Festival estuvo en manos de Lucas Figueroa, quien hace cuatro años comenzó este proyecto ya que es un gran seguidor de Bollywood, “En España no se distribuye este tipo de cine y hay que tener cuenta que en nuestro país viven muchos inmigrantes. Concretando en Madrid, existe una importante comunidad de indios y gente procedente de Bangladesh” afirmó el organizador.

Figueroa decidió montar este festival para mostrar lo más característico de la cultura india, haciendo hincapié en su cine. Unas 60.000 personas pasaron este año por el barrio de Lavapiés, superando las 50.000 del año pasado. “El festival ha ido muy bien”, según el director de cine, que añade además, que acude gente de todos los puntos de España y que antes de su comienzo se ponen en contacto con la organización para pedir información. Los encargados de la organización y de supervisar que todo esté en orden, depende de Mr Monkey, empresa de creatividad publicitaria, que son los que han llevado a cabo el festival desde sus comienzos.

Bollywood: una historia de amor al son de la música

Bollywood es el nombre popular utilizado para referirse al cine de India. Se le conoce con este término desde los '70 y proviene del juego de palabras entre Bombay (principal centro de la industria cinematográfica india) y Hollywood. Actualmente es cuenta con la mayor producción de filmes por año del mundo.
Lo más representativo de este género son sus coreografías musicales. En cada película se incluyen cantos y danzas típicas del país, mezcladas con coreografías occidentales modernas (hip-hop, pop). Se trata de un recurso típico para acompañar a una historia de amor con final feliz.
Las escenas son siempre dobladas ya que en India se hablan innumerables dialectos, además así se facilita su distribución a otros países.
Las pistas musicales del cine de Bollywood son producidas por conocidos artistas y se difunden antes de que los filmes aparezcan en la gran pantalla, es una manera de promocionar las películas y de hacer que el público las espere con más interés.




Cine en el festival

Este festival nació gracias a la iniciativa del director de cine argentino, Lucas Figueroa que como gran aficionado al cine de India tenía la ilusión de mostrarlo en España. Por este motivo se proyecta cada noche una película de Bollywood en la plaza Agustín de Lara.
El cine en India está considerado como un ámbito más de la vida cotidiana. Los indios viven las películas con una característica emoción, suelen conocer los bailes y canciones que conforman cada filme. Además, los protagonistas de cada historia suelen ser siempre rostros muy conocidos (Shah Rukh Khan, Kajol, Rani Mukherjee, Aishwarya Rai, entre otros) y se les tiene como figuras populares a las que imitar e idolatrar.

La danza India: integración de culturas



El baile de bollywood utiliza las líneas y la sensualidad de la danza clásica india, la energía del folclore y lo mezcla todo con movimientos modernos como el hip hop o la salsa, convirtiéndose en una fantasía de colores, alegría y vitalidad.
Como sucede en cada región del mundo, la música y la danza constituyen un papel muy importante también en India, reafirma su identidad. Y es por este motivo por el que Bollymadrid no obvió la danza dentro de su programa de espectáculos.
En el festival se reunieron numerosas escuelas de toda España como:Mistri, Fusion Art, Luna Mora, para demostrar que es posible esa mezcla e integración cultural.


La muestra ofrecida por la compañía de Patricia Passo hizo hincapié en el papel y trabajo de la mujer en India, así como en la integración entre oriente y occidente. Ven los festivales de música y danza como una oportunidad para llegar a las personas y abrir horizontes.
Cada grupo dio lo mejor de sí para animar a los espectadores y para transmitir un sentimiento y paz interior, a través de su cuerpo y del ritmo musical.
El baile de bollywood al igual que otro tipo de danza india se han convertido para muchas personas en una verdadera terapia” cuenta un miembro de la escuela Luna Mora. Y es que cada vez son más las personas que se muestran abiertas a aprender un baile propio de otra cultura.





ONG's: por un cambio social en India

Bollymadrid también dedica un espacio a Asociaciones y ONGs con proyectos solidarios en India. Este año acudieron como participantes la Fundación Vicente Ferrer , Lights of Hope , Naya Nagar , Locos de la Colina, Construye Mundo , entre otras. Desde sus casetas los cooperantes informaron y sensibilizaron a los visitantes con un objetivo común: promover el desarrollo en diferentes regiones de India, compartiendo todas ellas una ilusión, trabajar para que la igualdad social sea una realidad.
Gracias a los voluntarios, cooperantes y personas que contribuyen con ayudas económicas se va conformando esta ilusión que tomará forma de realidad. El mensaje clave que transmiten es que lo fundamental es dotar de medios y formación a los indios para que ellos mismos mejoren sus condiciones de vida. “ El cambio social tiene que nacer a partir de ellos”, afirma Lara Rodríguez de Lights of Hope. “India además de ser un país maravilloso, tiene una oportunidad de cambio” añade más tarde.

El lugar elegido para celebrar Bollymadrid no es fruto de una casualidad y esto lo agradecen desde las Ongs.“Estamos encantados de que Bollymadrid se celebre en una zona tan castiza como Lavapies, hay una sinergia especial en la que podemos hablar de lo que hacemos en India” explica Pablo Castells fundador de Locos de la Colina.
El ambiente que se vive en la zona destinada a la cooperación para el desarrollo es de optimismo y celebración, ya que cada año son más las personas que se acercan a conocer cómo se trabaja para ayudar a los más olvidados de India. “Aquí ya nos conocemos de otras ediciones y disfrutamos mucho viendo cómo esto crece cada año” comentan en Naya Nagar.


El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies.

Eduardo Galeano

Sabor a India

Uno de los platos fuertes del festival fue la gastronomía hindú. Un mundo de sabores, texturas y olores que hicieron la boca agua a todos los que pasaron por las plazas de Lavapiés durante el festival. Y a un precio más que económico.


Durante estos días, varios restaurantes de comida india de Madrid prepararon sus mejores recetas para venderlas en los puestos. “Es una manera muy buena de dar a conocer nuestros negocios y nuestra comida”, comentó Monsur, dueño del restaurante Nirvana. Añadió además, que en lugar de bollymadrid, debería llamarse Banglamadrid, ya que la mayoría de los participantes son de ahí, “cualquier parte de India tiene sus peculiaridades, pero todo es comida hindú y las gastronomías son muy similares, dentro de nuestro país hay muchas culturas, y esta es una más”.

Muchos confunden lo que es realmente la comida hindú, entonces, así queremos que conozcan lo que es. Y este festival es muy bueno para que la gente descubra la cultura de la India, el cine de Bollywood, su gente...” afirmaba Madku, un indio que lleva 28 años trabajando en nuestro país y es propietario, junto con su esposa, del Royal India, un restaurante de comida típica de este país.
Rasna, una niña de Bangladesh que estaba vendiendo comida en el puesto de comida de su padre, nos dijo que Bollymadrid le encanta porque hay mucha diversión y vienen sus amigas y su familia, y que lo que más le gusta es el baile

Bollymadrid se convierte así en una cita ineludible para todo aquel que desee conocer mejor y saborear la India de una manera distinta y muy recomendable. ¡Rico, rico!